Cada vez que un banco aparece en las noticias por un motivo que no es su publicidad, vuelve la misma pregunta: ¿y si el mío es el siguiente? La respuesta corta tranquiliza bastante. La larga tiene tres o cuatro detalles que casi nadie comprueba hasta que ya es tarde para comprobarlos.
La respuesta corta: 100.000 € por titular y por entidad
El Fondo de Garantía de Depósitos cubre hasta 100.000 € por titular y por entidad. Las dos palabras importantes son titular y entidad, porque casi todos los errores de cálculo salen de ahí:
- No es por cuenta. Si tienes tres cuentas en el mismo banco con 60.000 € cada una, no tienes 300.000 € cubiertos: tienes 100.000 €.
- Sí es por persona. Una cuenta conjunta de dos titulares está cubierta hasta 200.000 €, 100.000 por cabeza.
- Y es por entidad, así que 100.000 € en un banco y 100.000 € en otro están cubiertos por completo.
El plazo de devolución son siete días hábiles desde que se declara la insolvencia. No es un trámite que tengas que iniciar tú: el fondo trabaja con la lista de saldos de la entidad.
Los 100.000 € no son el primer escudo, son el último
Esto es lo que más se malinterpreta. Cuando un banco de cierto tamaño entra en problemas, lo normal no es que cierre y el fondo pague a la cola de clientes. Lo normal es que se intervenga durante un fin de semana y el lunes abra con otro dueño, con los cajeros funcionando.
El caso español lo tenemos reciente. El 7 de junio de 2017, el Banco Popular fue intervenido y vendido al Santander por un euro. Las oficinas abrieron con normalidad ese mismo día, ningún depositante perdió nada y no hizo falta dinero público. Las pérdidas las asumieron quienes habían invertido en el banco: unos 2.098 millones de euros de los accionistas y otros 1.347 millones de quienes tenían la deuda más arriesgada de la entidad, todo a cero. Los detalles del caso, si te interesa el mecanismo, están documentados en la ficha del Banco Popular en Banking Resolution (en inglés).
La lectura práctica para un ahorrador normal es sencilla y poco intuitiva: el riesgo no está en tu cuenta corriente, está en ser propietario de una parte del banco. Tener dinero en el banco y tener dinero del banco —sus acciones, sus bonos, esos productos que a veces se ofrecen en la oficina como si fueran un depósito con más interés— son dos posiciones completamente distintas ante una crisis. La primera está protegida. La segunda es la que paga.
Lo que el Fondo de Garantía de Depósitos no cubre
Aquí hay dos malentendidos frecuentes, y son opuestos entre sí.
El primero: creer que los fondos y planes están cubiertos. No lo están, y no hace falta. Las participaciones de un fondo de inversión o un plan de pensiones no son dinero del banco: están a tu nombre, en un patrimonio separado del suyo. Si la entidad quiebra, se traspasan a otra. No dependen de que tu banco siga vivo.
El segundo: creer que, como no están cubiertos, se pierden. Tampoco. Lo que ningún fondo de garantía cubre —ni el de depósitos ni ningún otro— es que el mercado baje. Si tu fondo cae un 20 %, eso no lo compensa nadie, quiebre el banco o no. Son dos riesgos distintos y conviene no mezclarlos.
Existe además una garantía de valores separada, también de hasta 100.000 €, que se activa en el supuesto raro de que la entidad no pueda devolverte los títulos que tenía custodiados. Es un problema de custodia, no de cotización.
Y quedan fuera del todo los productos en los que el banco no te garantiza recuperar el 100 % del capital, por mucho que en el folleto aparezca la palabra «depósito».
Tres comprobaciones que sí merecen cinco minutos
1. Cuenta por licencia bancaria, no por marca comercial. Varias aplicaciones y marcas distintas pueden operar bajo la misma entidad. Si repartes 90.000 € en dos marcas que resultan ser el mismo banco, no has duplicado la cobertura: sigues teniendo un único límite de 100.000 €. La entidad real aparece siempre en la documentación del producto y en el registro del Banco de España.
2. Mira de qué país es el banco. La cobertura de 100.000 € es común a toda la Unión Europea, pero quien paga es el fondo del país de origen de la entidad. Muchas de las mejores ofertas de depósitos que circulan por plataformas están en bancos italianos, alemanes o bálticos. El importe protegido es el mismo; lo que cambia es el organismo con el que tendrías que entenderte y el idioma en que lo harías. No es un motivo para descartarlos, sí para saberlo antes de firmar.
3. Si te entra un pico de dinero, tienes tres meses de margen. Vender una vivienda, cobrar una herencia, una indemnización por despido o el rescate de un plan de pensiones puede dejarte de golpe muy por encima de los 100.000 € en una cuenta. Para esos casos concretos la cobertura es completa durante los tres meses siguientes al ingreso, sin tope. Pasado ese plazo vuelve el límite normal, así que es el momento de repartir o de mover el exceso a otro sitio.
Qué hacer con el dinero que sobra del límite
Si te quedas por encima de los 100.000 € en efectivo y quieres seguir estando cubierto, las opciones no son misteriosas: repartir entre entidades distintas —comparando antes lo que paga cada una en cuentas remuneradas—, o salir del depósito bancario hacia productos que no dependen de la solvencia de un banco, como las Letras del Tesoro o un fondo monetario. Ojo: ahí cambias un riesgo por otro, y conviene tener claro cuál asumes. En la Academia está el recorrido completo sobre qué es un depósito y cómo leer la TAE.
Y si quieres el detalle
La probabilidad de que todo esto te afecte alguna vez es baja, y el sistema europeo está construido justamente para que el depositante sea el último de la fila en enterarse. Pero comprobar en cuántas entidades tienes el dinero y cuánto hay en cada una cuesta cinco minutos, y es de las pocas cosas de finanzas personales que se resuelven de una vez y para siempre.
Para quien quiera bajar al mecanismo —cómo se decide intervenir un banco, quién asume las pérdidas y en qué orden—, Banking Resolution mantiene el glosario y los casos europeos documentados con la fuente de cada dato. Es material técnico y está en inglés, pero es la referencia si la respuesta corta se te ha quedado corta.

